El glioblastoma es particularmente difícil de tratar porque su composición genética varía de un paciente a otro. Este nuevo enfoque terapéutico haría posible la entrega de siRNAs dirigidos a múltiples productos génicos causantes de cáncer simultáneamente en el tumor de un paciente en particular.

En este estudio, los científicos probaron los siRNA que se dirigen a cuatro factores de transcripción altamente expresados ​​en muchos tejidos de glioblastoma, pero no en todos. La terapia funcionó contra clases de BTIC de glioblastoma con altos niveles de esos factores de transcripción, mientras que otras clases de cáncer no respondieron.

“Esto pinta un panorama para los regímenes personalizados de terapia de glioblastoma basados ​​en el perfil del tumor”, dijo Yu. “La nanomedicina personalizada podría apuntar a las firmas genéticas únicas en cualquier paciente específico y potencialmente conducir a mayores beneficios terapéuticos”.

La estrategia también podría aplicarse a otras afecciones médicas relacionadas con el sistema nervioso central, no solo a los tumores cerebrales.

“Las enfermedades neurológicas degenerativas o incluso las condiciones psiquiátricas podrían ser candidatos terapéuticos para esta plataforma de entrega multiplexada”, dijo Yu.

Antes de que los científicos puedan traducir esta investigación de prueba de concepto a los humanos, deberán continuar refinando la plataforma de nanomedicina y evaluando su seguridad a largo plazo. Aún así, los hallazgos de esta nueva investigación brindan información para futuras investigaciones.

“La nanomedicina brinda una oportunidad única para avanzar en una estrategia terapéutica para una enfermedad sin cura. Al dirigirse de manera efectiva a las células madre que inician los tumores cerebrales responsables de la recurrencia del cáncer, este enfoque abre nuevos enfoques traslacionales para el cáncer cerebral maligno”, resumió Lesniak.

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Yu y Lesniak, ambos miembros del Centro Oncológico Integral Robert H. Lurie de la Universidad Northwestern, colaboraron en esta investigación con científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts, la Universidad de Harvard y la Escuela de Ingeniería McCormick de Northwestern.

Este estudio fue apoyado por el Premio al Investigador Sobresaliente R35CA197725 del Instituto Nacional del Cáncer de los Institutos Nacionales de la Salud, una Subvención de Viaje Colaborativo Burroughs Wellcome, una subvención de la Fundación Elsa U. Pardee y una Subvención Piloto I3 de la Universidad Northwestern.

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