El destete modificado dirigido por el bebé muestra beneficios para los bebés: investigación de Otago

Los bebés que se alimentan solos tan pronto como comienzan a comer sólidos parecen ser menos quisquillosos con la comida, según ha descubierto una nueva investigación de la Universidad de Otago.

El estudio, publicado en  JAMA Pediatrics , analizó si permitir que los bebés controlen su ingesta de alimentos alimentándose solos con alimentos sólidos, en lugar de la tradicional alimentación con cuchara, reduciría el riesgo de tener sobrepeso o afectaría otros resultados importantes del desarrollo hasta los dos años.

El ensayo clínico aleatorizado, que incluyó a 206 mujeres, implicó asignar a 105 de ellas a una intervención que incluía el apoyo de un asesor de lactancia para extender la lactancia materna exclusiva y retrasar la introducción de alimentos complementarios hasta los seis meses de edad.

La profesora Rachael Taylor, coautora principal del estudio, dice que esta edad es el punto en el que se considera que los bebés están listos para alimentarse por sí mismos.

El estudio, dirigido por la profesora Taylor y la profesora asociada Anne-Louise Heath, encontró que un enfoque de destete modificado dirigido por el bebé (BLW, por sus siglas en inglés) para la alimentación complementaria no parece mejorar la autorregulación energética o el peso corporal en comparación con las prácticas de alimentación más tradicionales.

Pero proporcionó evidencia de que los bebés que se alimentaron solos desde el principio tenían una mejor actitud hacia la comida a los 12 y 24 meses y eran menos quisquillosos con la comida que los niños del estudio que fueron alimentados con cuchara, dice el profesor Taylor.

“Por ejemplo, los bebés BLW en nuestro estudio tenían más probabilidades de mostrar que disfrutaban su comida y de ser menos quisquillosos con la comida.

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“Tampoco encontramos evidencia de sugerencias anteriores de que los bebés que siguen un enfoque dirigido por bebés pueden no comer suficiente comida, y no hay señales de que tengan bajo peso”, dice ella.

La profesora Taylor y sus coautores advirtieron que existen algunas limitaciones en el estudio, incluido que involucró una muestra pequeña que tenía ventajas socioeconómicas relativamente, por lo que los resultados pueden no aplicarse a bebés con un nivel socioeconómico más bajo.

Para mas informacion contacte:

Profesora Rachael Taylor
Edgar Centro de Investigación de Diabetes y Obesidad
Universidad de Otago
Tel. 03 470 9180
Correo electrónico:  [email protected]

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